Un mayorista de joyería no es una joyería más grande. Es otro negocio, con otros problemas, y buena parte del software que se vende como “sistema de gestión” no los contempla.
Estas son las cinco cosas que, si no las resuelve, el sistema te va a quedar chico.
1. Varias listas de precios sobre el mismo stock
El mayorista no tiene un precio: tiene el del revendedor chico, el del cliente grande, el de contado, el de la tienda online, el de exportación. Todos sobre las mismas piezas.
Si el sistema maneja un solo precio por artículo, la diferencia termina saliendo de una planilla paralela o de la cabeza del vendedor. OrfebreGold permite hasta 8 listas de precios, cada una configurable en pesos o en dólares, todas atadas al mismo catálogo.
2. Venta por metal y hechura
Cotizar por precio final funciona en el mostrador. En el canal mayorista, entre que pasás el presupuesto y el cliente confirma, la cotización se movió.
Por eso la operatoria real es cotizar por metal y hechura: tantos gramos al valor del día, más el costo de hechura. El sistema tiene que poder vender así, no solo por precio cerrado. Es una función específica del plan Jewelry Pro.
3. Cuenta corriente multi moneda
El mayorista vende a cuenta corriente, casi siempre con clientes que deben en pesos y en dólares al mismo tiempo, y a veces también en gramos de oro.
Llevar eso en dos planillas es garantía de discusión con el cliente. La cuenta corriente —de clientes y de proveedores— tiene que ser multi moneda desde el sistema, no un cálculo aparte.
4. Vendedores fuera del local
Si tenés viajantes o vendedores que visitan clientes, necesitan ver stock y precios actualizados sin llamar por teléfono al depósito. El plan Jewelry Pro incluye vendedores móviles justamente por eso.
Y si hay más de un depósito o sucursal, todos tienen que mirar el mismo inventario: SYNCGOLD conecta las sucursales en tiempo real sobre una VPN segura, con stock unificado.
5. Facturación que aguante el volumen
Emitir factura electrónica de a una, cargando los datos en otro sistema, deja de ser viable rápido. La facturación con ARCA tiene que estar integrada al mismo lugar donde cargás la venta, y tiene que soportar varios CUIT desde una sola instalación —algo habitual cuando el mayorista factura con más de una razón social.
Cómo elegir
Antes de mirar precios de software, hacé la prueba al revés: agarrá las tres operaciones que más repetís en la semana y pedí que te las muestren funcionando en el sistema, con tus números. Si alguna se resuelve “exportando a Excel”, ahí va a estar tu cuello de botella dentro de seis meses.
El sistema correcto no es el que tiene más módulos: es el que hace que tu forma de vender no necesite una planilla al costado.
¿Sos mayorista o fabricante? Pedí una demo gratis y lo miramos sobre tu operación concreta. También podés ver la comparativa entre un ERP especializado, un sistema genérico y Excel.