En casi cualquier comercio, controlar el stock es contar unidades. En una joyería no alcanza: dos anillos del mismo modelo pueden tener distinto peso, distinto quilate y, por lo tanto, distinto precio. Y el valor de todo lo que tenés en la vitrina cambia todos los días, aunque no vendas nada.
Por eso el control de stock es el primer lugar donde una joyería se desordena, y el primero donde conviene poner orden.
Qué hay que registrar de cada pieza
Un inventario de joyería que sirva para tomar decisiones necesita, como mínimo:
- Peso en gramos de la pieza y quilate del metal (24k, 22k, 18k, 14k, plata, platino).
- Unidades, para los artículos que sí se manejan por cantidad.
- Foto de la pieza. Es lo que evita el “¿cuál era el modelo 4471?” cada vez que un vendedor consulta.
- Código de barras, para identificar cada pieza sin depender de la memoria.
- Costo real: metal, hechura, piedras y accesorios por separado.
- Ubicación: qué sucursal, qué vitrina, qué depósito.
Si alguno de estos datos vive solo en la cabeza de alguien, el inventario todavía no existe.
El problema del stock valorizado
La pregunta que toda joyería necesita poder responder es simple de enunciar y difícil de contestar: ¿cuánto vale mi stock hoy?
Con una planilla, la respuesta es siempre vieja. La sacaste el mes pasado, con la cotización del mes pasado. Si el oro se movió un 8% desde entonces —cosa que pasa seguido—, estás decidiendo compras, precios y descuentos sobre un número que ya no existe.
El stock valorizado es lo que convierte al inventario en información útil: no cuántas piezas tenés, sino cuánto capital tenés inmovilizado y en qué.
En OrfebreGold ese valor se calcula en tiempo real y se puede ver expresado en pesos, dólares, euros, plata, oro, oro blanco y platino. Cambiás la cotización una vez y el valor de todo el catálogo se actualiza solo.
Multi depósito y multi sucursal
Cuando hay más de un punto de venta, aparece el otro problema: la misma pieza figura disponible en dos lugares, o alguien vende algo que ya se vendió en la otra sucursal.
La solución no es que cada local lleve su planilla, sino que todos miren el mismo stock. Con SYNCGOLD las sucursales quedan conectadas en tiempo real sobre una VPN segura, con inventario unificado y control centralizado desde OrfebreGold.
El inventario físico
Por más ordenado que esté el sistema, en algún momento hay que contar. Para eso el plan Jewelry Pro incluye un módulo colector de datos: se recorre la vitrina leyendo códigos de barras y el sistema devuelve las diferencias contra lo que tenía registrado.
Un inventario que antes llevaba un fin de semana entero pasa a ser una tarea de un rato, y —más importante— pasa a hacerse seguido en vez de una vez por año.
La regla práctica: si para saber cuánto vale tu stock tenés que sentarte a hacer cuentas, todavía no tenés control de stock.
¿Querés ver cómo quedaría tu inventario cargado en el sistema? Pedí una demo gratis y lo miramos con tus propios artículos.